Música: ‘Ghost Stories’, de Coldplay

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Llegar a la cama tras un largo día de estudio, trabajo u ocio siempre es reconfortante. Hemos llegado a nuestro pequeño rincón favorito, y eso sólo quiere decir que hemos logrado superar otra jornada más. Un pequeño éxito que no siempre es fácil de conseguir y que al caer la madrugada celebras dejando que tus ojos se entrecierren mientras tu cuerpo se amolda a ese paraíso terrenal. Dejamos que nuestras vidas desaparezcan durante unas horas porque tenemos la certeza de que está todo bajo control.
Sin embargo, hay ocasiones en las que algo trastoca tu placer más básico. Te has dejado llevar por la seguridad y la intimidad de las sábanas con tanta despreocupación que, sin darte cuenta, has permitido que aparezcan frente a ti sentimientos, deseos y temores que no se dejaban ver con la luz del sol. Te has acomodado tanto en la tranquilidad de la noche que has llegado a olvidar su otra cara.
La noche no es sólo paz, también son fantasmas y tormentos. Son historias que no terminaron bien, anhelos o deseos de objetivos imposibles y recuerdos de algo que se te escapó materialmente pero que todavía pervive en tu interior. Y es hoy, el día más inesperado, cuando todos ellos te visitan. Y lo hacen en forma de disco.

Coldplay regresa al panorama musical con un pequeño baúl musical repleto de estas historias de fantasmas, recogidas en un álbum íntimo con el que sumergirte en las profundidades de la noche y de tus propios miedos. El miedo a no encontrar un amor verdadero, el temor de haberlo perdido y que este se encuentre en otros brazos o el escalofrío de no poder alejar algunos pensamientos de tu cabeza. Temes que la noche te sumerja en las profundidades de tu propio infierno, de un océano psicológico del que no puedes salir.

Pero, incluso en las noches más oscuras, hay un cielo lleno de estrellas dispuesto a iluminarte y hacerte recordar que todo recordarte que es cuestión de tiempo (y de esfuerzo) que todo se evada. No podemos predecir cuándo, pero sí que tenemos la certeza de que sucederá. Porque como dice Chris Martin en “O”, sometimes they arrive, sometimes ther are gone. 

De nada sirve luchar contra aquello que tarde o temprano deberemos afrontar para lograr superarlo. Hay que dejarse llevar por la magia de la realidad, la que nos demuestra cada día que el sol vuelve a iluminar tu habitación tras una larga noche de insomnio.